Convento de Cristo en Tomar

El Convento de Cristo en Tomar, situado en el céntrico distrito portugués de Santarém, es uno de los lugares que más ganas tenía por descubrir. De hecho, su visita fue tan agradable y sorprendente que consumió bastante más tiempo del que tenía pensado dedicar. Tomar es todo un must de Portugal.

Allá a mediados del siglo XII, D. Afonso Henriques, primer rey de Portugal concedió a la Orden del Temple las tierras comprendidas entre el Mondego y el Tajo para su consolidación y defensa frente a los musulmanes. Fue Gualdim Pais, monje templario y cruzado portugués quien ordenó levantar en el Castillo -cuyas ruinas se conservan- y el anexo Convento de Cristo, en concreto su Charola (girola) templaria.

CONVENTO DE CRISTO EN TOMAR. Exterior de la Charola templaria. A la izquierda, portada sur en estilo manuelino. Obra de Juan de Castillo.

La Charola de Tomar (iniciada en el último tercio del siglo XII) tiene una fuerte carga simbólica. Inspirada -como es frecuente en la arquitectura templaria- en el Santo Sepulcro de Jerusalén. Y tiene el número 8 un fuerte significado en su arquitectura. Encontraremos este número contando los pilares del núcleo de la charola y duplicado en bóvedas y paredes exteriores. Al exterior, su silueta almenada nos recuerda parte de la esencia templaria: su arquitectura al servicio militar y religioso. Al interior, pocos restos de su origen románico (algún capitel), aunque más visibles su transición al gótico y las pinturas renacentistas posteriores.

En 1314, el Papa Clemente suprime del orbe católico la Orden del Temple; sin embargo, en Portugal, el rey don Dinis, consigue cinco años después, tras una brillante maniobra política, transferir las propiedades y privilegios que los templarios tenían en Portugal a la recién creada Orden de Cristo. ¿Y sabes cuál fue su sede? Efectivamente, el Convento de Tomar.

Vive entonces Tomar una segunda etapa de construcción arquitectónica en el siglo XV (estilo gótico). La charola se modifica y amplía hacia el oeste, y se construyen un par de claustros que la unen al castillo templario (Claustros da Lavagem y do Cimitério).

CONVENTO DE CRISTO EN TOMAR. Claustro da Lavagem.

Sin embargo, fue una tercera fase constructiva, la que dotó al Convento de Tomar de una mayor riqueza arquitectónica y ornamental. Bajo los reinados de Manuel I «O Venturoso» (muerto en 1521, y quien dió nombre al estilo manuelino), João III (m. 1557), el convento se expande hacia el oeste articulándose en claustros.

CONVENTO DE CRISTO EN TOMAR. Claustro da Hospedaria. Al fondo la ampliación de la iglesia de la Charola templaria.

Diogo de Arruda, -aprox. 1510-1515- fue quien levantó la iglesia dando un eje longitudinal a la charola románica. A su ingenio debemos la famosa ventana «Janela do Capítulo» situada en el testero occidental de la iglesia. Toda la simbología del arte manuelino desplegada en una ventana. Esferas armilares, cabos y nudos marinos, y hasta algas y decoración submarina pretenden explicar la vinculación de la monarquía portuguesa no sólo con su impulso navegante hacia ultramar, sino también con el servicio que mediante a la Orden de Cristo hacían a Dios.

CONVENTO DE CRISTO EN TOMAR. Ventana o janela do Capítulo. Obra cumbre del arte manuelino.

Juan de Castillo (João de Castilho, del que hablé aquí) fue el encargado de la gran ampliación de Tomar. Hacia 1515 dejó comenzadas las obras en el entorno de la iglesia con un lenguaje bastante goticista. Sin embargo, a su vuelta hacia 1530, -tras trabajar en los Jerónimos de Belém-, se emplea a fondo evolucionando el arte manuelino con formas más renacientemente italianas. Suyos son los claustros de Santa Bárbara, de la Hospedería, el Claustro da Micha y dos Corvos y todas las dependencias que los articulan.

También comenzó a construir el Claustro Principal, también llamado Claustro de João III, aunque fue derribado para que Diogo de Torralva hiciera toda una joya de arquitectura renacentista italiana (desde 1557). Inspirado en la arquitectura de Serlio, Torralva es capaz de desplegar en Portugal una obra notable de manierismo italiano.

CONVENTO DE CRISTO EN TOMAR. Claustro de João III.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

El Convento de Cristo tiene titularidad estatal, siendo declarado Monumento Nacional desde 1910 y Patrimonio de la Humanidad desde 1983. En 2022 registró más de 260.000 visitas.

Según la web oficial del Convento de Cristo, su horario es de octubre a mayo de 9 a 17:30h, (última entrada a las 17h); de julio a septiembre permanece abierto de 9 a 18:0h, (última entrada a las 18h).

El precio de la entrada individual es de 10€. Hay además otras tarifas.

Si quieres profundizar más sobre los detalles histórico artísticos del convento, te recomiendo que acudas a estos dos artículos de Viajar con al Arte: una primera parte sobre su historia, los claustros góticos y la iglesia; y una segunda sobre los claustros renacentistas y demás ampliaciones.

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